Videos de conducción temeraria en la red ¿una moda o nuevo sensacionalismo de los medios?
Jueves, 08 Noviembre 2007 | Reportaje | InfoCoches
¿una moda o nuevo sensacionalismo de los medios?.-
El uso generalizado de móviles con cámara de video integrada y sistemas de
publicación como Youtube.com
ha provocado una revolución en la creación y difusión de videos nunca antes imaginada.
En la actualidad es fácil encontrar videos que muestran actividades tales
como pruebas de prestaciones de vehículos en la vía pública, piques o conducción
temeraria. Estas grabaciones han llamado la atención a las autoridades de
tráfico y a su vez a
televisiones y periódicos, que se han encargado de difundirlas masivamente.
Los medios de información, como viene siendo habitual en su tratamiento de cualquier
información que tenga relación con Internet, abusan del sensacionalismo y
manipulan o falsean información para dar mayor relevancia a las noticias. En este caso
presuponen que se trata de una nueva moda, se refieren a todos los videos como si fuesen carreras ilegales
pactadas,
muestran videos de accidentes en competiciones legales (rallyes, etc.) o eventos
organizados (concentraciones tuning legales, etc.) o incluso
llegan a afirmar que pueden existir redes o grupos organizados dedicados a pagar para que se graben
esos videos (¿?).
La realidad es que este tipo de actividades no corresponden a una moda,
sino que se trata de hechos que ocurren a diario en las carreteras y para los
cuales no hay medidas eficaces de control. En lugar de aumentar las patrullas
por ciudad y carreteras que puedan detectar y sancionar este tipo de
infracciones, se han dedicado los presupuestos a la instalación de radares de
velocidad cuya principal función es sancionar a personas que circulan sin crear ningún peligro a
135km/h por autovías, siendo estas carreteras donde menos accidentes se
producen.
Además un problema importante es que este tipo de videos, generalmente de baja
calidad, pueden ser manipulados fácilmente. Se pueden cambiar matriculas, trucar
la velocidad del video o los marcadores, cortar escenas o introducir otras
distintas, por lo que es muy fácil publicar un video falso e intentar
responsabilizar a una persona de un acto que no ha cometido, pero del que podría
ser acusado si los videos se toman como pruebas validas. Son las propias
autoridades y medios de información los que deberían ser consecuentes sobre la
validez de la
información que tratan o investigan y solo utilizar este tipo de videos como
apoyo de alguna investigación si diera lugar y nunca como prueba única.